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Noticia LIGA FEMENINA 1

Las jóvenes que vienen en el IDK Gipuzkoa

2/16/2017 La cantera es un principio innegociable del IDK Gipuzkoa. Además de las cinco jugadoras guipuzcoanas en plantilla -Iulene Olabarria, Onintza Aduriz, Lara González, Sara Iparragirre y la ahora lesionada María Eraunzetamurgil-, el club, gracias al convenio con el Easo y el Bera Bera (que conforman Donosti Basket Neskak), trabaja con el objetivo de que haya más jugadoras de casa que vayan llegando en el futuro al primer equipo.
DPTO. COMUNICACIÓN IDK GIPUZKOA

Azu Muguruza tiene desde hace años con un plan de trabajo para las jóvenes. Lo cuenta ella misma: "En el equipo júnior y el sénior de Primera, cada año hay un grupo de tres, cuatro o cinco jugadoras que son las que pensamos que tienen más progresión, así que se les integra en un trabajo continuo con el equipo de Liga Femenina. Este año Maialen Egea, Ainhoa Taboada y Alba González entrenan un día o dos a la semana con nosotras, mientras que Alazne Larrea hizo ya la pasada pretemporada completa con nosotras y entrena dos o tres días por semana con el primer equipo. Además, viene convocada a todos los partidos de casa, complementando esto con el equipo júnior".

Eso durante la temporada, pero en los meses sin competición el trabajo no se detiene, ni mucho menos. Más bien se intensifica: "En postemporada este grupo, más Sara Iparragirre y María Eraunzetamurgil, que están en edad de formación, hacen entrenamientos conmigo. Además, hablamos con los clubes de cantera convenidos y analizamos qué jugadora de menor edad puede ir integrándose en este trabajo. El pasado verano, por ejemplo, estuvo Ane Esnal, cadete del Easo. Este año veremos qué jugadoras pueden estar", comenta la propia Azu, que es quien lleva personalmente los entrenamientos.

Esta labor, continua y de muchas horas desde hace años, tiene como objetivo que las jugadoras guipuzcoanas lleguen a Liga Femenina: "El último paso es complicado y requiere de mucho trabajo", dice Azu, "tenemos el caso de Lara González, que es su cuarta temporada en el equipo y es el año en el que se le ve con poso en el equipo, que sale al campo con saber estar. Para eso ha necesitado tres años de trabajar, ver y no jugar tanto. Creemos que ese es el proceso. Si Sara y María están en el equipo es porque pensamos que a medio plazo pueden ser jugadoras importantes de Liga Femenina, pero necesitan ese periodo de adaptación". ¿Y las siguientes generaciones? "Se irá viendo poco a poco, porque es difícil integrar de golpe a muchas jugadoras jóvenes, hay que hacerlo escalonadamente para no romper su desarrollo. Hay gente con progresión para estar en Liga Femenina, pero el proceso es duro. Tienen que ser chicas que tengan muy claro que quieren llegar y pasar años quizás más ingratos, apostando a medio plazo. Nuestra apuesta es tener una base de jugadoras de casa, unos años con más y otros con menos, pero siempre somos uno de los clubes de Liga Femenina con más jugadoras de casa en plantilla".

La última muestra de lo bien que se está trabajando en estos clubes de cantera es el segundo puesto del IDK Easo en la Minicopa infantil celebrada el pasado fin de semana en Girona: "Son clubes que están trabajando muy bien. En estos momentos tanto con el Easo como con el Bera Bera la relación es muy buena, todo se habla y se lleva coordinado, eso es bueno para que el desarrollo de las jugadoras sea bueno y no tengan piedras en el camino".


"Azu está muy encima de nosotras"

Las cuatro jugadoras que esta temporada están integrándose en el trabajo del primer equipo son Alazne Larrea, donostiarra de 17 años; Alba González, irundarra de 16; Ainhoa Taboada, donostiarra de 19; y Maialen Egea, navarra de 20. Las dos primeras son de edad júnior, mientras que las dos últimas juegan en el equipo de Primera.

De ellas, la que más horas está con el IDK Gipuzkoa es Larrea, que ya hizo la pasada pretemporada completa y que es, a priori, la que más cerca está de dar el salto. "Aprendes un montón de todas para mejorar tú misma, es un placer entrenar con gente de tanto talento", dice: "Últimaente Azu me está dando más confianza, me dice que tire más, que haga más cosas". Para la pequeña del grupo, Alba González, es "un honor" poder aprender de las jugadoras del primer equipo. "Azu nos exige pero a la vez nos protege porque sabe qué es lo que podemos dar. Claro que me gustaría llegar algún día al primer equipo, pero sé que es difícil. Es importante compaginarlo con los estudios".

También habla de compaginar estudios y baloncesto Ainhoa Taboada, futura ingeniera: "Lo primero para mí son los estudios, por ahora no me marco como objetivo llegar a Liga Femenina. Estar entrenando con estas jugadoras te ayuda a mejorar, Azu nos exige porque tenemos que dar un nivel mínimo". Maialen Egea, estudiante de Psicología, por su parte, reconoce que entrenar con el IDK Gipuzkoa "te hace ponerte las pilas". "Es difícil llegar, por ahora estoy entrenando con ellas y estoy contenta. Azu si lo haces bien te lo dice y si haces algo mal, también. Está muy encima de nosotras".

Las cuatro se fijan en las guipuzcoanas que están en el primer equipo, jugadoras que han dado los mismos pasos que ahora dan ellas. "Nos apoyan mucho porque han estado en nuestro lugar. Nos explican jugadas si no sabemos y nos ayudan, aunque la relación con todas es buena", comentan.